Ante el Tribunal Federal 2
se reanuda el juicio por la tragedia de Once, habilitado pese a la feria
judicial.
El abogado defensor de
gerentes de TBA, Fagueiro Frías se mostró “conforme” con el juicio y
con la intervención del Tribunal al considerar que “todos están haciendo
la tarea para la cual fueron convocados” y aseguró que se están
“garantizando los derechos de todas las partes”.
 

 

Con una nueva audiencia, el Tribunal Federal 2 retoma esta semana el
proceso por el desastre ferroviario que en 2012 provocó la muerte de 51
personas y más de 700 heridos, en la estación Once. La feria judicial quedó
habilitada para hoy y mañana, cuando se
espera que declaren testigos ofrecidos por las defensas de los 29 acusados en
la causa.

Así lo confirmó el abogado defensor de los gerentes de la empresa TBA
imputados en la causa, Mariano Fagueiro
Frías, quien se manifestó “conforme”
con el desarrollo del debate y apuntó contra el maquinista de la
formación que chocó el 22 de febrero de
2012 en el andén número 2 de la terminal.

En tanto, celebró la resolución del tribunal que habilitó la feria judicial para la
continuación del juicio porque
“hay un montón de testigos pendientes y declaraciones” y
recordó que el debate fue suspendido por dos semanas ante un problema de salud
de uno de los imputados.

El letrado en comunicación con una radio porteña denunció que se tardó en realizar los análisis de
orina y sangre al conductor del tren, Marcos
Córdoba.

“Llama la atención que una persona que ingrese en un nosocomio le pongan suero que diluye cualquier
sustancia que tiene en el cuerpo y que los análisis se hagan con tanta
posterioridad”, alertó el letrado tras asegurar que el análisis de sangre
lo hicieron “5 horas después
accidente” y para el de orina demoraron “21 horas”, cuando “lo normal es que se haga inmediatamente”.

En este sentido, dijo que “quienes debían hacer esto, los médicos
legistas, recibieron la orden para
realizarlo tardíamente según lo que declararon”.

Asimismo, recordó que Córdoba sufre de hipotiroidismo por lo que se intentaba determinar “qué
consecuencias puede generar” esa afectación en su conducta laboral.

El letrado enfatizó sobre el test de alcoholemia del motorman que,
dijo, “no es que dio 0, dio
0.3” por lo que reconoció una “cuestión dudosa”.

“La fiscalía parece que no se conforma con que Córdoba estuviese
alcoholizado, si no que en verdad quiere decir que no estuvo alcoholizado. Acá
la propuesta del fiscal es que no estuvo alcoholizado”, apuntó.