Un exchofer de Presidencia y un supuesto militante de La Cámpora fueron procesados por el delito de “falso testimonio” por haber declarado que vieron al juez federal en la Quinta de Olivos, en la antesala de una reunión con la expresidenta.

El juez federal Luis Rodríguez procesó sin prisión preventiva a Gabriel Corizzo y a Carlos Scozzino, y trabó embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de 150 mil pesos.

Ambos imputados declararon en la causa por la que está preso el empresario kirchnerista Lázaro Báez que entre septiembre y octubre de 2015 vieron a Casanello en Olivos.

El propio juez se autodenunció y negó esa situación, que estuvo a punto de derivar en que fuera apartado de la investigación que tiene procesado a Báez por lavado de activos.

“Los falsos testimonios de Corizzo y de Scozzino, de prosperar sus versiones, habrían provocado que la continuación del señor Juez al frente de la pesquisa en aquella causa debiera reverse”, explicó Rodríguez.

En ese contexto, resaltó que “los falsos dichos pronunciados con temeridad sin reparo alguno en cuanto a su tenor por parte de los imputados, repercutirían directamente en una cuestión de extrema delicadeza tal es la Garantía del Juez Natural al frente de una causa”.

El delito de falso testimonio contempla una escala penal que llega hasta los diez años de cárcel cuando es pronunciado en perjuicio de una parte en una causa penal.