La investigación por los fallecimientos de Lucas Liveratore y Giuliana Maldovan en una fiesta electrónica realizada el 31 de diciembre en el boliche Punta Stage, de la localidad santafesina de Arroyo Seco, complica aún más al jefe comunal.

El intendente de Arroyo Seco, Nizar Esper, se vio involucrado en un chat de WhatsApp filtrado entre Pablo Dalinger, el dueño del local, y el encargado Esteban Gómez. Allí Dalinger reconoce que la capacidad del local es de 3200 personas pero que “se puede negociar” con Secretaría de Gobierno.

Punta Stage estaba habilitado para 1800 personas, pero días antes de la fiesta, sin explicación alguna, la capacidad del local fue incrementada a 3000. La situación se vio agravada en la víspera de año nuevo, ya que por la lluvia toda la gente que estaba en el patio tuvo que resguardase dentro del espacio techado.

Los fiscales Diego Iglesias y Mario Gambacorta fueron quiénes consiguieron este importante dato que complica la situación de Esper. El intendente intentó despegarse rápidamente del tema, pero la investigación condujo a complicidad por parte de la Municipalidad de Arroyo Seco.

La causa es investigada por el juez federal de Rosario Carlos Vera Barrios. Además de Dalinger y Gómez, también están imputados los dueños de la productora Live Art, organizadora del evento. Ellos son Alan Van Brook y Gino Piazzese Scaglia.