Guillermo Bellingi es el funcionario de Procuración que fue encargado de la compra del edificio donde hoy se ubica el Ministerio Público Fiscal (MPF) y dónde se encontraron pagos de comisiones de hasta $7 millones. Sin haber concluido el sumario abierto en su contra, volvió a trabajar en la biblioteca de la institución.

Según Clarín, Bellingi pidió volver a trabajar luego de su suspensión para poder cobrar su sueldo. Gils Carbó decidió que no vuelva a a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) donde trabajaba, sino que lo haga en la biblioteca.

En sus tiempos como subdirector general del MPF, Bellingi fue responsable de la compra del edificio de la calle Perón 667, a cambio de $43,8 millones. La inmobilaria Jaureguiberry recibió $7,7 millones en concepto de comisión por parte de la firma vendedora, Argentina Financiera S.A. (Arfinsa).

Jaureguiberry, a su vez, giró $3,3 millones a Juan Carlos Thill, quien resultó ser medio hermano de Bellingi. Tanto Bellingi como Gils Carbó fueron citados a declaración indagatoria por el juez federal Julián Ercolini en el marco de esta causa.