¿Debe el poder llevar consigo necesariamente una connotación negativa? ¿Está acaso asociado para todos a las mismas cosas? Daniela Furst explora en este libro aquellos lugares donde se genera o generamos poder y desde donde construimos subjetividad: las palabras, la familia, el amor. Cada uno se afirma en relación con los demás y ese mismo gesto, ese “poder”, lo sostiene.
Se trata de un libro que nos interpelará permanentemente porque la palabra misma que lo titula se abre a las significaciones: es un ente abstracto o es el verbo que se refiere a las concreciones. De seguro, no es -solamente- el afuera, sino más bien un campo de habilitación de recursos internos para relacionarnos con ese afuera.
El detenido por abuso sexual y privación de la libertad a una chica de 21 años tiene problemas de convivencia, ataques de furia y ya fue cambiado de pabellón. Rodrigo Eguillor, el joven detenido por abuso sexual y privación de la libertad a una chica de 21 años, momento que fue registrado en un video […]
El contador de la familia Kirchner reconoció ante la Justicia que la ex presidente le ordenó que procurara cobrar los alquileres atrasados de departamentos de Hotesur. El contador, detenido hace nueve meses en la cárcel de Marcos Paz, había pedido ampliar su indagatoria ante el juez Julián Ercolini y declaró que la administración de los […]